domingo, 26 de diciembre de 2010

Reflexión de domingo

No sé si será el aburrimiento, la Navidad o ver películas ñoñas con una mantita en el sofá, pero hoy he pensado y reflexionado sobre el amor. No estoy enamorada, así que no creo que sea la persona más adecuada para hablar de ello, pero una vez lo estuve y aún lo recuerdo.Una vez leí que el amor no tenía fin, y que si lo tenía, no era amor. Una vez creí en esa frase.
¿Pero qué coño es el amor? Algunos  países ni siquiera tienen un término para identificar el concepto “amor”. Solo nos pasamos la vida buscando a alguien con quien compartirla por miedo a la soledad, por entretenernos hasta que la monotonía y el aburrimiento nos hagan comprender que nada es eterno.
El amor es algo irreal que todos intentamos imitar. Nos limitamos a representar las escenas que hemos visto en las películas, pero en la vida real no suena una canción bonita mientras paseas de la mano por la calle.
A veces juego a enamorarme cuando salgo a la calle, en el vagón del metro, en las escaleras de la facultad... Pero no deja de ser un juego. Eso es, un juego al que jugamos para pasarlo bien, para tener alguien con quien compartir canciones románticas, alguien con quien ir al cine y llorar, alguien a quien contarle lo mal que ha ido el día... Es una amistad disfrazada de sexo.

"El amor es la respuesta, pero mientras esperas la respuesta, el sexo plantea algunas preguntas bastante interesantes." Woody Allen

jueves, 23 de diciembre de 2010

El mordisco en el cuello y el escalofrío de después


Bienvenido/a, si es que hay alguien al otro lado de un ordenador en alguna parte del mundo que me está leyendo. “Unmordiscoenelcuello” no es un blog temático sobre economía, arte o asociaciones locales, es el escondite de los ratos libres. Y espero que cada entrada pueda llegar a producir el mismo efecto que un mordisco en el cuello; si no un escalofrío, una ligera sonrisa.

En realidad no sé muy bien que quiero conseguir con esto, pero me siento bien explicando todo lo que se me pasa por la cabeza, a modo de terapia. Quizá busco en el anonimato la forma de desnudar mis frases. Sí, creo que es eso. Ha sido una persona anónima completamente desconocida cuyo blog seguiré día a día, la que me ha animado a dar el paso, a que el cuadernillo azul donde me desahogo frecuentemente de el salto a la red.