miércoles, 23 de febrero de 2011

2011WF07

15:00. “Buenas tardes, hoy día 20 de julio de 2011 acabamos de recibir una noticia de última hora; un grupo de astrónomos de la Unión Astronómica Internacional nos ha informado de que un asteroide llamado 2011WF07 podría impactar sobre nuestro planeta en tres días…” Así abren el telediario de hoy. Tú, repanchingado en el sofá, te incorporas, asimilas cada una de las palabras que escuchas con imágenes de destrucción de planetas de fondo, miras el calendario, y tras darte cuenta de que no es 28 de diciembre, cambias de canal. En todas las cadenas, emisoras, periódicos se habla de ello. En la calle, en el metro, en la cola del banco, en todos los sitios se habla de ello. Pero tranquilos, los medios ya han “camuflado la verdad” para que no cunda el pánico y la gente no se vuelva loca, y ahora todos creen saber que es imposible que se acabe el mundo porque la NASA hará nosequé y porque el asteroide se destruirá al contacto con la atmósfera. Y eso que es un asteroide cuyo volumen es similar al de la Luna…
Pero no es así. El mundo se acaba dentro de tres días y estás bloqueado delante de la tele.
Echas la vista atrás. No sé si mereció la pena todo lo que pasó hasta hoy, no sé si merecieron la pena tantas lágrimas, tantas sonrisas falsas, tantas miradas, tantos besos.
¿Y ahora? ¿Ahora que se supone que tengo que hacer? ¿Con quién tengo que pasar mis últimos tres días? ¿Con quién quiero pasarlos? ¿A quién decir el último te quiero?
No sé qué es peor, que se acabe el mundo o que me esté planteando esto a tres días del fin.
Y me lo pregunto ahora y no encuentro respuestas. NO SÉ. No sé si mereció la pena, ni sé a quién quiero ver en estos tres días.


Lo único que tengo claro es que me pasaré los tres días comiendo leche condensada a cucharadas, y a tomar por culo el mundo.

martes, 8 de febrero de 2011

Todo el mundo debería conocerle

Jorge Bucay, el grandísimo Jorge Bucay, fue un vendedor ambulante de calcetines, de libros, de ropa deportiva, agente de seguros, taxista, payaso, almacenero, educador, actor, médico de guardia, animador de fiestas infantiles, coordinador de grupos, colaborador de radio, conductor de televisión, y psicoterapeuta de parejas y adultos. Y fue él la persona que más me ha hecho pensar con un simple cuento.

Creo que merece la pena leer estas líneas de este psicodramatista argentino, terapeuta gestáltico y escritor:

Quiero que me oigas, sin juzgarme.
Quiero que opines, sin aconsejarme.
Quiero que confí­es en mi, sin exigirme.
Quiero que me ayudes, sin intentar decidir por mi.
Quiero que me cuides, sin anularme.
Quiero que me mires, sin proyectar tus cosas en mi.
Quiero que me abraces, sin asfixiarme.
Quiero que me animes, sin empujarme.
Quiero que me sostengas, sin hacerte cargo de mi.
Quiero que me protejas, sin mentiras.
Quiero que te acerques, sin invadirme.
Quiero que conozcas las cosas mías que más te disgusten,
que las aceptes y no pretendas cambiarlas.
Quiero que sepas, que hoy, hoy podés contar conmigo.
Sin condiciones.

"Si lo que ves se ajusta  a medida con la realidad que a ti más te conviene, desconfía de tus ojos."

II

L         M                 J        V         S         D
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"El amor es lo único que hay que ganarse en la vida, todo lo demás se puede conseguir robando." Lord Byron