martes, 9 de octubre de 2012

Otoño

Hay días que son otoño, puede ser a mitad de mayo o el 28 de septiembre, pero el otoño puede llegar cualquier día y puede irse mucho después del invierno.

Los días de otoño (que no otoñales) se parecen a los días rojos: tienes miedo y no sabes por qué.

A veces necesito una excusa para odiarme un poco, para odiar intensamente cualquier cosa durante un rato. Para disimular.

Está claro que no se pueden recordar todas las batallas perdidas en una misma noche y menos aún si está lloviendo.

Triste, como una firma sin dedicatoria, como un mensaje sin respuesta, o con una respuesta predecible. Triste como las cosas predecibles. Triste como un tejado sin gatos, como París anubarrado, como la despedida más amarga.