lunes, 17 de diciembre de 2012

Declaración de intenciones número 3

Soy feliz. Y mi único propósito ahora mismo es seguir siéndolo hasta nueva orden. Quiero firmar un contrato indefinido de felicidad. Partiendo de esta atrevida afirmación, y antes de que mi querido amigo Murphy me odie indefinidamente, he de exponer mis motivos.

Tengo bajo mi poder fraternal a la persona más dulce del mundo, que me enseña más de lo que llegaré a aprender nunca. Y sus progenitores me han dado siempre un poco más de lo que pueden poseer y de lo que yo llegaré a valorar.

La casualidad me ha hecho encontrar a muchísima gente y la suerte ha hecho que, de entre esa gente, encuentre a unas cuantas personas de esas que marcan tu vida como una cicatriz de guerra. Y no quiero morir sin tener cicatrices.

He encontrado a alguien que me hace compañía camino de la locura, me enciende los amaneceres y me llueve los domingos.

Mi rutina se divide en corondeles, se mezcla con locuciones y se resume en entradillas. 

Una vez me dijeron que hay dos formas de ser feliz: una es hacerse el tonto y la otra es serlo. Y yo combino estas dos variantes con cierto equilibrio.

Cuando la sangre tiñe las páginas de los periódicos, los números se disparan en el telediario de las 3 y los de arriba se mantienen sin poder apoyarse en los de abajo, la felicidad no está bien vista, pero a mí no me gusta ninguna otra opción.

Si todo es viento, aprenderemos a volar.


2 comentarios:

  1. es lo más cuerdoloco que he leído nunca! ¿dónde hay que firmar? de lo mejor de tu blog. Y mira que hay cosas buenas!

    Me pido sobre todo tres cosas:

    1.- ser feliz
    2.- ser una minúscula cicatriz en your body (de esas que nunca curan del todo :) )
    3.- volar sin parar!

    después de tanto rollo, solo puedo decir una cosa: FIN

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  2. Acabo de ver este comentario!! jajajaja Muchísimas gracias Lo :)
    Espero que se cumplan la 1 y la 3, porque la 2 está cumplida ya desde hace tiempo...

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