jueves, 10 de abril de 2014

Setecientos treinta

Me aterroriza pensar que no somos la excepción. La excepción a todas esas relaciones que acaban siendo monótonas y aburridas y que acaban por hacer daño a uno de los dos, o a ambos en todo caso. Que somos como esas parejas que se quieren más que nada, pero luego acaban tirándose los trastos a la cabeza. Y tirándose lo que no son los trastos. 

No sé por qué, pero sé que somos la excepción. Que lo nuestro es único, especial, distinto y nadie es capaz de entenderlo. 

La lucha incansable por evitar lo efímero sólo nos lleva a la eterna insatisfacción. Disfrutemos de cada instante que dure el amor, porque no sabemos qué pasará mañana. Las cosas cambian, las personas también, dejamos de segregar oxitocina, nos cansamos de los mismos estímulos, de las mismas palabras, de las mismas rutinas. Es inevitable. O no. Tenemos que ser conscientes de que no todo es para siempre pero que existen excepciones. Pero para ser la excepción hay que trabajar duro: adaptarse a los cambios, usar nuevos estímulos, sustituir lo químico por lo físico y evitar las rutinas.





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"Amar es dar a alguien la capacidad de destruirte y confiar en que no lo haga"

martes, 28 de enero de 2014

Catorce en punto

Más que un año, es un punto de partida. Desde cero, todo está por escribir.

Pero también un punto de inflexión, de cambio, de vértigo.

Tiene esa horrible sensación de angustia de un punto y final. Una etapa que se cierra. Pero consuela tener el respiro del punto y aparte.

Un año similar también a los puntos de sutura, de los que cierran heridas y dejan cicatrices.

Pero no deja de ser un punto. Un hecho puntual.

Es increíble la cantidad de planes que pueden caber en un punto. Planes en español y en inglés.

Es increíble la cantidad de recuerdos que pueden caber en un punto. Y en un Fiat Punto. Pero los recuerdos no puntúan.

Es increíble la cantidad de dudas que pueden caber en un punto. Y más si son suspensivos.

Porque la mayoría de los puntos suspensivos son de sutura.

Lo difícil es terminar el punto sin acabar en coma.

Y estamos a punto. Y al punto.

Puede que estemos en un punto crítico, pero lo importante es seguir teniendo puntos de apoyo que nos hagan olvidar nuestros puntos débiles.

Es sólo mi punto de vista.

Enero es el principio, sólo estamos en punto muerto y es hora de arrancar.

Y qué mejor guía que un punto cardinal. O carnal.

Empecemos con un punto y coma, cierro paréntesis.