miércoles, 6 de abril de 2011

Oporto



Dejemos que la ola que surge del último suspiro de un segundo nos transporte, mecidos, hasta el siguiente.

Dejémonos llevar hasta donde las prisas se funden con la brisa y todo lo de alrededor pasa desapercibido.

2 comentarios:

  1. Así que contagiando de vuestra locura al pobre océano Atlántico eh? jaja
    Bueno, un poco de locura a un océano no le sentará tan mal :)
    Molan las fotos Guii!
    Muak!

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  2. Es que tenemos locura para dar y tomar... jajaja
    Mua!

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