martes, 8 de febrero de 2011

Todo el mundo debería conocerle

Jorge Bucay, el grandísimo Jorge Bucay, fue un vendedor ambulante de calcetines, de libros, de ropa deportiva, agente de seguros, taxista, payaso, almacenero, educador, actor, médico de guardia, animador de fiestas infantiles, coordinador de grupos, colaborador de radio, conductor de televisión, y psicoterapeuta de parejas y adultos. Y fue él la persona que más me ha hecho pensar con un simple cuento.

Creo que merece la pena leer estas líneas de este psicodramatista argentino, terapeuta gestáltico y escritor:

Quiero que me oigas, sin juzgarme.
Quiero que opines, sin aconsejarme.
Quiero que confí­es en mi, sin exigirme.
Quiero que me ayudes, sin intentar decidir por mi.
Quiero que me cuides, sin anularme.
Quiero que me mires, sin proyectar tus cosas en mi.
Quiero que me abraces, sin asfixiarme.
Quiero que me animes, sin empujarme.
Quiero que me sostengas, sin hacerte cargo de mi.
Quiero que me protejas, sin mentiras.
Quiero que te acerques, sin invadirme.
Quiero que conozcas las cosas mías que más te disgusten,
que las aceptes y no pretendas cambiarlas.
Quiero que sepas, que hoy, hoy podés contar conmigo.
Sin condiciones.

"Si lo que ves se ajusta  a medida con la realidad que a ti más te conviene, desconfía de tus ojos."

No hay comentarios:

Publicar un comentario