domingo, 27 de marzo de 2011

Prohibido enamorarse


"Amor se llama el juego en el que un par de ciegos juegan a hacerse daño"

Te voy a proponer algo, juguemos a algo... ¿Te apetece? Sólo es un juego, vamos a pasarlo bien. Pero como todo juego, tiene sus normas. Está prohibido mirarse profundamente a los ojos, está prohibido cogerse de la mano, prohibido echarse de menos, prohibido dudar, prohibido perder… y prohibido ganar. Está prohibido enamorarse. Consiste en quererse, pero sin sentirlo todo. Consiste en besarse, pero sin prisa. Consiste en jugar sin parar. El juego termina cuando uno de los dos gana, o cuando uno de los dos pierde, porque ambas cosas están prohibidas.

 Quiero jugar contigo.

domingo, 20 de marzo de 2011

La noche yo, y tú la LUNA

No sé si es el calor, la edad o el equinoccio de primavera. No sé si eres tú, es la luna o son las hormonas. Puede que sean las noches de los domingos, los semáforos en rojo o los días largos.

Yo tampoco sé vivir, estoy improvisando

Ojalá crezca tanto algún día como para comprender que el destino que me sigue toma el mismo rumbo que mis
sueños.

Días largos, besos guarros
se funden sin control.

Dos vidas hacen falta para convencerme.

jueves, 17 de marzo de 2011

Declaración de intenciones número 1

Me gusta escribir, me gustan las citas, las palabras esdrújulas, sobre todo la música, y el olor a piscina. Siempre pongo el despertador a una hora no exacta. Creo en las casualidades, en el karma y en las coincidencias. Creo en mí más de lo que debería. Me gusta el azul ozono cuando se refleja en el mar y los sabores ácidos. Suelo planearlo todo para luego saltarme hasta el último de mis planes. A veces olvido lo importante y recuerdo cosas que me dan patadas en el corazón. Finjo dolores de cabeza para masticar aspirinas. Me angustia no ser capaz de hacer algo y me agobio cuando pierdo la paciencia intentando entender la vida. Creo que todos deberíamos leer El Principito varias veces a lo largo de nuestra vida. Como a cucharadas la leche condensada y decido caer en todas las tentaciones, pero sólo por voluntad propia. Me gustan los juernes, pero por algún motivo que se escapa de mi comprensión, también me gustan los lunes. Inconscientemente, siempre elijo el camino difícil. No tengo tiempo para pensar mientras apuro el veneno. Me gusta muchísimo dormir, me encanta, es uno de los mayores placeres de este mundo, aunque esté infravalorado. Soy impaciente, como quien cierra los ojos y espera un beso con la boca abierta. Tardo un segundo en notar sus labios en mi boca. El segundo más largo del mundo. Odio los “telodijes”, detesto dividir, me gustaría volar, pero tengo vértigo. No soporto a los que no saben escribir mi nombre, me río con facilidad y los días tristes intento llevarlos por dentro. Me siento sola entre la multitud y no hay nada que odie tanto como las dudas. Evito que escuchen lo que pienso sonriendo mientras miento. Y no me gusta nada, pero a veces es tan necesario mentir como respirar.
"Lo esencial es invisible a los ojos".

lunes, 7 de marzo de 2011

Magnífico simulacro de equilibrio

¿Cuándo crees que es preciso abrir los ojos frente al espejo y darse cuenta de que como sigamos esperando nos van a cerrar todos los amaneceres?
¿Puedes para un momento de pensar en los pasos que daremos mañana hacia el día de después?
¿Cómo puedo hacerte comprender que al cerrar los ojos trece segundos se abren todos los semáforos?
¿Me prestas un poco de amor para las tardes de los domingos?
¿En qué piensas cuando me escuchas pensar?
¿Quieres pasar el resto de tu vida arrepintiéndote de respirar mientras pasas por alto las veces que respiras?
¿Dónde se guardan tras el fracaso los besos alquilados a la sombra de nuestros sueños?
¿Me permites ser noche, para caerte encima?